Entrenamiento en imaginación
Se puede definir como la repetición simbólica de una actividad
física en ausencia de cualquier movimiento muscular grande. El atleta
imagina metódicamente, conscientemente y de manera repetida, una
acción deportiva sin llevar a cabo al mismo tiempo su ejecución
práctica. Los objetivos del entrenamiento en imaginación
son: a) Facilitar las habilidades motoras mejorando la ejecución
deportiva; b) Controlar la atención y la concentración; y
c) Acelerar la recuperación de lesiones.
Reestructuración cognitiva
La reestructuración cognitiva se puede definir como el conjunto de técnicas que pretenden cambiar directamente los pensamientos de los deportistas para afrontar mejor las demandas de la competición. Con esto se pretende: a) Mejorar la autoconfianza del atleta; b) Potenciar actividades motoras; y c) Controlar la atención y la concentración.
En los deportes de resistencia esta técnica es muy útil
para conseguir bloquear el reconocimiento de la fatiga y la consciencia
del dolor, pudiendo favorecer el rendimiento deportivo.
Biorretroalimentación
La bioretroalimentación es una técnica en la que se enseña
al atleta a controlar, de manera voluntaria, algún proceso biológico,
como la frecuencia cardíaca que, generalmente, no está bajo
control voluntario. Los objetivos del entrenamiento en biorretroalimentación
son: a) Controlar la activación facilitando estados de relajación
o de activación; y b) Controlar funciones fisiológicas para
mejorar aspectos como la eficiencia cardiorrespiratoria.
Técnicas de control de la respiración
La mayoría de atletas muestran un patrón respiratorio incorrecto que se agrava con los nervios de la competición. Este patrón se caracteriza por un ritmo acelerado, escasa intensidad y una respiración superficial, aprovechando sólo la parte superior de los pulmones, es decir, una tercera parte de la capacidad pulmonar. Esto supone un mayor trabajo al sistema cardiovascular, la cantidad de aire que llega al pulmón es insuficiente y la sangre no se puede oxigenar adecuadamente. Los tejidos, quedarán desnutridos, produciéndose una intoxicación general del organismo que facilitará la aparición de la ansiedad y la fatiga.
Los objetivos del aprendizaje de la técnica de control de la
respiración son: a) Controlar la activación facilitando estados
de relajación o de activación; y b) Aumentar la capacidad
pulmonar consiguiendo movilizar más litros de oxígeno durante
el ejercicio aeróbico, llevando más energía a los
músculos y facilitando la expulsión de productos sobrantes.
Relajación muscular progresiva
La ansiedad ante la competición puede producir tensión muscular y descordinación en los movimientos, además de sensaciones desagradables que nos hacen sentir incómodos, disminuyendo la confianza en nuestras posibilidades.
La relajación se puede utilizar en la preparación psicológica de competiciones deportivas con los objetivos siguientes: a) Reducir estados de ansiedad; b) Facilitar el descanso; c) Controlar la atención y la concentración; y d) Acelerar la recuperación de lesiones.
Durante la competición, la relajación produce una disminución
en la tensión muscular; en la frecuencia cardíaca; un aumento
de la vasodilatación arterial con mayor oxigenación celular
y riego periférico; una disminución de la frecuencia respiratoria;
del ácido láctico en sangre; del consumo de oxígeno
y de la actividad simpática en general; y, sobre todo, una sensación
de tranquilidad y de confort.
Establecimiento de objetivos
Todo atleta o entrenador tiene objetivos, el problema es que a veces,
o están demasiado alejados en el tiempo, o simplemente, son imposibles
de conseguir. Las dos situaciones son frustrantes para el atleta, que al
no alcanzarlos se desmotiva, disminuyendo su rendimiento tanto en entrenamiento
como en competición. Los objetivos principales de esta técnica
son los de producir un aumento de motivación y confianza en el atleta.